Mira.
En los años 80, en toda la Cordillera Cantábrica quedaban menos de 100 osos.
Menos de cien.
El oso pardo cantábrico estaba a un mal año de desaparecer.
Hoy hay más de 370.
Esa es la respuesta corta a cuántos osos hay en la Cordillera Cantábrica. La larga es mejor.
Cómo se cuenta un animal que no quiere que lo cuenten
Nadie sube al monte con un cuaderno a hacer palotes.
Se recogen pelos de los árboles donde el oso se rasca.
Se recogen excrementos.
Se analiza el ADN.
Cada oso tiene un perfil genético único. Si el mismo aparece doce veces, es un oso, no doce.
A eso se suma el recuento de osas con crías cada primavera y el foto-trampeo en los pasos de siempre.
El resultado no es un número redondo. Es una horquilla: “entre 350 y 400”, “más de 370”.
Y sube cada año.
Además pasa algo que hace una década era un sueño: hay osos cruzando entre el núcleo occidental y el oriental. Una sola población, conectada.
Bien.
Aquí está lo que de verdad dicen esas cifras.
Primero: ver un oso ya no es imposible. Con esta densidad, las zonas de avistamiento de Somiedo, Fuentes del Narcea o Liébana dan opciones reales en la época buena.
Segundo: más osos, más problemas que gestionar. Ataques al ganado, atropellos, basura. La convivencia se pelea cada día, y el turismo con guía local es parte de la solución.
Tercero, y este importa: 370 osos caben en un estadio de fútbol.
Una enfermedad, una oleada de furtivismo, unos cuantos atropellos seguidos, y se van décadas de trabajo.
La recuperación es real. Frágil, pero real. La firman el Principado de Asturias, la Fundación Oso Pardo, la Fundación Oso de Asturias y cuarenta años de gente que decidió que el oso se quedaba.
Dónde ver esta historia con tus ojos
En La Casa del Oso te contamos dónde vive el oso y cómo verlo sin molestarlo.
El resumen visual está en los centros: la Casa del Oso de Proaza, el de Somiedo y la Casa de la Naturaleza de Pesaguero.
Y el capítulo más reciente se escribe en Muniellos y Fuentes del Narcea, el robledal que hoy hace de santuario.
Consejo de la casa: cuando leas “370 osos”, no pienses en una cifra. Piensa en un estadio medio lleno. Así se entiende lo que hay en juego.
Mañana seguimos.